No

No

No,

la cama tampoco

ya no es la misma

sin tus caricias

sobre la almohada

antes de dormir.

No,

la almohada tampoco

ya no es la misma

sin tu cabeza hundida

atestada de sueños

que recorremos juntas

cada noche.

No,

la cocina tampoco

ya no es la misna

sin tus manos

que dedican

tiempo

para amarme

en el desayuno.

No,

esta casa tampoco

ya no es la misma

sin ti,

necesito tus rincones

cuanto antes,

porque no,

yo tampoco

ya no soy la misma

si me falta tu boca

para respirar

esta vida.

El rincón al que quiero ir por mucho tiempo

El rincón al que quiero ir por mucho tiempo

Tú eres el mejor comienzo de todos los días

y también eres el mejor desenlace,

no importa de qué color vengan los días

tú estás en un recoveco inamovible

donde puedo ir

en cualquier momento

para amar,

para reír,

para darme paz,

para reinventarme,

para mirar el sol,

o para morirme también,

porque tú me resucitas,

porque me llevas de la tierra al cielo

y de regreso,

porque donde estás tú

está la música

que quiero escuchar,

eres el rincón que elijo

para amarme

a destiempo,

a solas,

donde pierdo la razón

y la hallo;

el lugar

donde me encuentro,

me tengo,

y soy.

Amanecer a tu lado

y respirar todo lo que eres,

la rutina

que no me da miedo vencer,

terminar el día

abrazar mis demonios,

soltarme,

guardarme en ti

en el pijama a rayas del diario

y acariciarte el cabello,

la mujer de todos mis días,

el rincón que me hace sentir viva

y las ganas que tengo de que esto

nos dure mucho tiempo,

amor.

Del miedo que ellos me hicieron perder

Del miedo que ellos me hicieron perder

A todos ellos

que me entregaron

sus dos manos

para que pudiera

quitarme el vacío

que me atragantaba.

A todos ellos

y las caricias

que me dedicaron

con sus palabras,

cuando sentía

que perdía

la razón.

A todos ellos

que me agrandaron

las virtudes

e ignoraron

por completo,

las comillas

que salían

de mi cabeza.

A todos ellos

que nos les importó

comprender,

si no sentir

la tierra mojada

que se asomaba

de mi pecho.

A todos ellos

que llegaron

hasta aquí,

que me acompañan

hasta hoy.

El lazo que te une

a un amigo,

es el mismo

que te hace escapar

y recuperarte

del oleaje del mar

que dejarás de sentir miedo.

A todos ellos,

la familia

que me abrazó

sin importar las consecuencias.