No esperaba que llegaras tan pronto

No esperaba que llegaras tan pronto

Ese día

todo brillaba,

tu cabello,

tus labios,

y tus manos,

eras ese lugar

donde cabíamos

por completo,

el tiempo

pasaba lento

y el mundo entero

dejaba de ser una barrera.

No solo brillabas,

llegabas

y yo volaba,

cuando mi nombre

revoloteaba en tu boca,

las sensaciones

se multiplicaban

y me sentía capaz

de todo.

Siempre era verano

en tu sonrisa,

y yo quería ser el invierno

donde se refugiara

tu aliento,

y no fue,

no es

y no será.

El dolor me mata

todos los segundos

que no estás,

que no te veo,

me estoy cansando

de ver la lluvia

en mi ventana

y no saber dónde estás,

quiero reconocerme

y reconocerte

en este suplicio

que cargo

todos los días

cuando abro mis ojos,

pero no estoy segura

de querer aún,

dejar de mirarte.

Quiero que sepas

que me estoy muriendo

por tenerte,

que mirar el cielo

ha dejado de ser

mi escondite secreto

para pensarte,

que intento atarme

las manos

para no tocarte

cuando estás cerca.

No te amo

porque no te tengo,

pero arrancaría

una parte de mí

para dártela,

y dejar de sentir

cómo es que ardes.

No

No

No,

la cama tampoco

ya no es la misma

sin tus caricias

sobre la almohada

antes de dormir.

No,

la almohada tampoco

ya no es la misma

sin tu cabeza hundida

atestada de sueños

que recorremos juntas

cada noche.

No,

la cocina tampoco

ya no es la misma

sin tus manos

que dedican

tiempo

para amarme

en el desayuno.

No,

esta casa tampoco

ya no es la misma

sin ti,

necesito tus rincones

cuanto antes,

porque no,

yo tampoco

ya no soy la misma

si me falta tu boca

para respirar

esta vida.