Como si la muerte se nos escondiera

Como si la muerte se nos escondiera

La libertad

que tienen tus ojos

de mirarme,

y yo de mirarlos a ellos

como si la muerte

se nos escondiera,

esas noches dedicadas

al silencio

de nuestros cuerpos

que se consumen

entre las sábanas

y el aroma

que desprenden tus hombros.

No es tarde amor,

es el tiempo que pasa

y nosotras seguimos

sin mirar el reloj.

No

No

No,

la cama tampoco

ya no es la misma

sin tus caricias

sobre la almohada

antes de dormir.

No,

la almohada tampoco

ya no es la misma

sin tu cabeza hundida

atestada de sueños

que recorremos juntas

cada noche.

No,

la cocina tampoco

ya no es la misma

sin tus manos

que dedican

tiempo

para amarme

en el desayuno.

No,

esta casa tampoco

ya no es la misma

sin ti,

necesito tus rincones

cuanto antes,

porque no,

yo tampoco

ya no soy la misma

si me falta tu boca

para respirar

esta vida.