No esperaba que llegaras tan pronto

No esperaba que llegaras tan pronto

Ese día

todo brillaba,

tu cabello,

tus labios,

y tus manos,

eras ese lugar

donde cabíamos

por completo,

el tiempo

pasaba lento

y el mundo entero

dejaba de ser una barrera.

No solo brillabas,

llegabas

y yo volaba,

cuando mi nombre

revoloteaba en tu boca,

las sensaciones

se multiplicaban

y me sentía capaz

de todo.

Siempre era verano

en tu sonrisa,

y yo quería ser el invierno

donde se refugiara

tu aliento,

y no fue,

no es

y no será.

El dolor me mata

todos los segundos

que no estás,

que no te veo,

me estoy cansando

de ver la lluvia

en mi ventana

y no saber dónde estás,

quiero reconocerme

y reconocerte

en este suplicio

que cargo

todos los días

cuando abro mis ojos,

pero no estoy segura

de querer aún,

dejar de mirarte.

Quiero que sepas

que me estoy muriendo

por tenerte,

que mirar el cielo

ha dejado de ser

mi escondite secreto

para pensarte,

que intento atarme

las manos

para no tocarte

cuando estás cerca.

No te amo

porque no te tengo,

pero arrancaría

una parte de mí

para dártela,

y dejar de sentir

cómo es que ardes.

Mañana quizás no

Mañana quizás no

Nunca es suficiente tiempo,

el tiempo solo es un reflejo

de quien lo mira,

hoy puedes soplarle al cielo

mañana quizás no,

nadie lo sabe,

vivimos como si nos quedaran

ochocientas veintitrés mil

milésimas de segundos.

Mañana quizás

no tengamos tanta suerte.

El reloj nos marca el tiempo

que tenemos

para vivir

o para morir.

Mañana quizás

el otoño

quiera dejar de iluminar

los huecos que dejamos

en la acera.

Letras

Letras

La lluvia

me recuerda

que no estoy sola,

el té de hierbabuena

se derrama sobre la taza,

ella está en mi pensamiento,

el ruido de los autos

sobre el pavimento mojado,

el reloj marcando

las diecisiete con cincuenta y cinco,

el abrigo blanco

que me entibia.

La literatura es

como la lluvia.

Dolor Volumen I

Dolor Volumen I

El dolor punzante

de querer desaparecer,

mi cabeza sigue dando vueltas.

Estoy mareada, de tanto.

Una fotografía instantánea

retratando ese momento inevitable.

Vivimos distinto,

pero todos estamos unidos

por ese mismo dolor

que arde,

que gotea,

que es putrefacción,

que es insomnio,

que se clava,

que te retiene,

que apesta,

que es un grito desesperado

para ser libre.

Ese miedo

Ese miedo

Una puerta falsa,

esa sonrisa tensa

que aparenta,

hilos enmarañados

que duelen

por todas partes.

Ese mismo laberinto

que me persigue,

no puedo huir;

suéltame.

Me miro extraña

frente al espejo,

mis lágrimas delatan

el miedo.

Déjame escapar.

Aunque no sea domingo

Aunque no sea domingo

Te unes a mi cintura

como si fuese a irme

a algún otro lugar,

y ese lugar eres tú

pero no lo sabes.

Los dedos de tus pies

murmuran en los míos,

y en la cama

todo es como un baile

donde encuentro todo

lo que mis ojos

no alcanzan a ver

en ningún otro sitio.

Cualquier día de la semana

parece un domingo

en tu sonrisa,

pero ningún domingo

sabe igual que hoy

o que hace veintisiete días.

Eres mi casa.

Eres mis ganas de dormir.

Eres la canción que aún no descubro.

Eres las yemas de mis dedos

escribiendo poesía.

Eres los días que río.

Eres los días de lluvia.

Eres las flores.

Eres los días que existo

y los días que muero un poco,

Eres,

siempre eres,

aunque no sea domingo.