Distancia

Distancia

Cuelgas de esa delicada línea

que forma tu boca,

colocas tu mirada en mí

entre sollozos paulatinos

que suplican más tiempo.

 

Los senderos

nos llevan a ese lugar,

en el cual tú existes

solo en mi mente,

donde mis manos

no te tienen y,

en donde me sobra

tantísimo espacio.

 

El tiempo distante,

dos espacios vacíos

que deben llenarse

con el recuerdo

de nuestra respiración.

 

El mar de tus ojos

El mar de tus ojos

En las noches
cuando te descubro mirándome
con tal franqueza,
siento la inmensidad del mismo mar
de tus ojos,
penetrándome cada célula,
cada secreto encubierto.

Abandonas la mirada
con pena,
y la colocas sobre la almohada
que sujetamos cada noche
entre tu cabeza y la mía;
tomo tu mano
y mis dedos se debilitan
ante ti,
me haces creer en la simplicidad
y en la grandeza
que me concenden tus ojos.

Tu mirada,
el principio que no tiene fin.

Lamerte con fuego

Lamerte con fuego

Me sigo sintiendo como una idiota

cuando te miro,

todos estos sentimientos

solo revolucionan mi mente

y me hacen desearte con tantísimo amor

con ese amor desmesurado

ese amor del que te hablo todas las noches.

Humedeces mis sueños

y los evaporas con tu boca;

diez pasos y terminas

convirtiéndote en paz

para este lento y apartado espíritu;

de amarte no me quedan ganas

tomaría una de tus manos

y las lamería con fuego

para llevarte a ese lugar tuyo

donde uno nace y enloquece

al mismo tiempo.